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viernes, 14 de julio de 2023

La increíble película de los cines de nuestra infancia. Barrio Alto de Almería.

He estado dos días pendiente del cine de verano que por alguna causa dejó grabada en mi mente unos pasajes de lo más extraño.

La primera vez y no recuerdo si fue la última que me llevaron a esa terraza de la Escuela de Formación donde vi una película de Cantinflas, un personaje desconocido que nunca había visto. 

Se trataba de un individuo que lo único que poseía era la ropa con la que vestía cosida a partir de retales. 

Era algún tipo de vividor con unos andares orgullosos que ganaban resonancia con su verborrea mundana, como si tuviera algún tipo de trastorno que muchos confundirían con el narcisismo, un trabalenguas tan largo e incompresible que era capaz de perderse en su propio cuento.

Tengo la extraña sensación que fue la primera vez que fui al cine. No recuerdo ningún otro cine anterior a este. Los que vivíamos en el entorno de la plaza Mula y la Plazoleta Hornero sabemos que nuestra terraza era la Oriente y nuestro cinema el Monumental.

En la terraza de verano estuvo también mi hermano Pepe, dos años más pequeño que yo. Mi hermano Paco supongo que no había nacido aún por lo creo que sería el año 1964 o puede que el verano de 1963. Quizás yo no había cumplido dos años y mi hermano Pepe aún estuviese por nacer.

El amigo Belmonte, tenaz, me ha demostrado que la terraza a la que me refiero estaba en el lateral de la Rambla, en el patio de la escuela Franco.

Me ha ocurrido lo mismo con el hecho de que padezca sordera. Alguien me metió en la cabeza que mi sordera fue causa de una neumonía y la posterior imposición masiva de antibióticos.

Algunos años he tenido que ir a que me limpiasen los oídos por el dolor que me producía la acumulación de cera dentro del tímpano. 

Por lo general siempre me lo limpió una auxiliar. Sin embargo hace un par de años fui remitido a la otorrino para la limpieza de mis oídos. Cuando le dije por qué tenía deficiencia auditiva, ella lo negó rotundamente. 

Dejo claro que lo mío es de nacimiento. Que la neumonía no provoca sordera y los antibióticos tampoco. Me acordé entonces de mi tía Pepa. La pobre padecía sordera también.

Con lo de la terraza del cine me ha ocurrido lo mismo. Alguien me hizo creer que la terraza de verano estuvo en calle San Juan Bosco junto a la Rambla. Y es que he leído que la terraza Eslava estaba por Regiones que fue donde trasladaron esta terraza de la Escuela de Formación.

Como dice Belmonte entre otras personas: 
"El cine fue en la Escuela de Formación, que pasabas por delante de la puerta siempre que ibas al centro de Almería tras pasar por los pisos de los pintores. La terraza del cine de verano estuvo en su patio, entrada por el lateral de la Rambla."

Otra cosa que se me quedó grabada de por vida fue la canción que se repetía una y otra vez previo a la película sonando por los grandes altavoces. Esa voz de mujer entonando una canción de una forma muy curiosa y asombrosa que Loli me ha aclarado que era Antoñita Rusel.

He leído que Antoñita Rusel grabó el tema en 1945 en pleno armisticio mundial.

La canción en un principio me parece compuesta para niños. Conforme se suceden las palabras habla de sueños de amor imposible y al final parece que va dirigida a una pareja extraviada en su perdición. 

Se repetía con insistencia lo de vivir en "una casita de papel" y hasta parecía bonito y agradable. 

El curioso inicio que le da Antoñita Rusel con una entrada de la orquesta, le sigue una especie de saludo antes de iniciar la lírica, dando la impresión de una opereta fantástica. 

La letra introduce las ganas de libertad en sus cuatro primeras frases donde deja claro que esconde un secreto. 

Las siguientes cuatro líneas parecen un correctivo y en la parte central insiste en busca de la felicidad pero la canción termina desvariando en un sueño imposible.

"Encima las montañas tengo un nido,
que nunca ha visto nadie cómo es.
Está tan cerca el cielo que parece
que ha sido construído dentro de él.

Encima las montañas viviremos
el día que tú aprendas a querer.
Y así podrás saber cómo es el cielo
viviendo en mi casita de papel.

¡Qué felices seremos los dos.
Y qué dulces los besos serán!.
Pasaremos la noche en la luna
viviendo en mi casita de papel.

¡Qué felices seremos los dos.
Y qué dulces los besos serán!.
Pasaremos la noche en la luna
viviendo en mi casita de papel.

Viviendo en mi casita de papel.
Viviendo en mi casita de papel.

Los autores de la canción son 
Mercedes Belenguer Machancoses y Francisco Codoã er Pascual.

Para quien quiera ver el vídeo de Antoñita Rusel y la orquesta Club Trébol en YouTube:


lunes, 10 de julio de 2023

El bombardeo alemán del Barrio Alto de Almería

Todos sabemos que hubo un refugio en la antigua plaza del Pilar del Barrio Alto. Un sistema subterráneo de protección antiaérea de hormigón.

Según cuenta Agustín Belmonte, en 1937 se construyó en lo que hoy es la plaza Béjar, uno de los refugios antiaéreos que proyectó el arquitecto municipal Guillermo Langle durante la Guerra Civil, el cual cubrieron con un extenso túmulo de tierra de casi dos metros de alto cercado de balates de mampostería.

En 1961 la Delegación Nacional de Sindicatos del franquismo construyó los cuatro bloques de viviendas baratas en medio de la plaza destruyendo el refugio de Langle. Las 68 viviendas recibieron el nombre del director del antiguo periódico católico La Independencia, Fructuoso Pérez Márquez, asesinado a comienzos de la Guerra Civil.

https://www.diariodealmeria.es/almeria/pilones-Barrio-Alto_0_698930568.html

He escrito esto porque Loli López nos contó lo del bombardeo y lo que cuenta que ocurrió en la plaza Béjar me estremeció profundamente. 

Que la gente fumaba fuera del refugio colapsando el acceso porque nunca pasaba nada hasta que pasó. Los barrioalteros no fueron muertos por las bombas sino pisoteados en el tumulto que se formó por una avalancha dentro del refugio cuando se oyeron los aviones.

Cuentan que en el mes de Mayo de 1937 la flota alemana fondeada en Ibiza fue bombardeada por bombarderos Katiuska de las Fuerzas Aéreas de la República causando una veintena de muertos y casi cien heridos, siendo el buque Deutchland gravemente dañado.

Las represalias no se hicieron esperar y tras alguna oscura decisión, Almería fue bombardeada ese mismo año de 1937 con el objetivo de probar las nuevas armas convencionales contra la población.

El suceso de los refugios de la Plaza Béjar trasciende el tiempo de tal manera que deja sin aliento el terror que allí se vivió. 

Loli López (hija de Enriqueta la Chacona) cuenta que cuando sonaron las sirenas los barrioalteros corrieron a refugiarse.

"El refugio tenía varias bocas de entrada y salida pero la mayoría de los hombres tenían por costumbre quedarse a las puertas y no entrar. Unos porque fumaban, las mujeres charlando y cada cual haciendo lo que bien le parecía. Se quedaban ahí porque decían que no pasaba nada. Hasta que pasó.

Al oír los aviones corrieron hacia dentro del refugio despavoridos, sin mirar nada ni a nadie. En la frenética avalancha se formó un tumulto y pisotearon a las personas inocentes.

Mujeres, niños y ancianos que estaban dentro del refugio fueron aplastados por el horror y muchos murieron rotos, asfixiados y reventados.

El terror y los gritos de auxilio eran desgarradores. Mi abuela salió herida pero la hermana de su madre (Carmen) murió. Cuando la cogieron del suelo estaba rota. Pisoteada y reventada había protegido con el cuerpo a su hijo de dos años que había sobrevivido.

Los cuerpos de los fallecidos fueron colocados en carros en la plaza, tapados con lo que los vecinos pudieron.

Uno de mis primos que por entonces tenía 10 años contó que el horror era dantesco. 

Mi primo Manolo, que sobrevivió gracias a su madre, fue fundador del mesón Los Mariscos de Aguadulce. No hace mucho que murió. Gracias por leer un trocito de nuestro Barrio."

¿Qué tenía que ver Almería con el ataque de los supuestos Katiuskas de la República?. ¿Por qué no atacaron enclaves militares de la República?.

El objetivo era probar las primeras armas convencionales de la Historia contra la población. Así provocaron exterminio en Granada y la Málaga republicanas. Y el terror en los que huyeron buscando refugio en Almería.

Todas las armas que se probaron en Guernika, en la Desbandá granadina y en la Desbandá malagueña, se usaron después en la Segunda Guerra Mundial. 

Fueron muchísimas las cosas graves que pasaron en la República que los andaluces pagaron con creces. 

Que los republicanos bombardearan la escuadra alemana fondeada en Ibiza, no tuvieron culpa la población almeriense, ni los granadinos ni los malagueños. 

¿Por qué no bombardeaban objetivos militares de la República pero sí a la población?. 

¿Por qué no bombardearon los objetivos militares donde se decidían las órdenes?. Lógico!. El objetivo fue aterrorizar a la población.

Alfredo Casas, un conocido locutor barrioaltero, cuenta una historia parecida.

"En esta plaza Béjar había un refugio durante la guerra y dieron por muerto a mi padre.

Mi padre había recién nacido en 1936. Un día sonó la alarma y mi abuela salió corriendo corriendo a refugiarse durante los bombardeos de 1937, se le cayó de los brazos y lo pisotearon con la avalancha de gente.

Cuando se restableció el orden y empezó a salir todo el mundo del refugio mi padre no aparecía. Lo encontraron en el carro de los muertos. Mi abuela lo sacó para enterrarlo. Alguien la ayudó a ponerle bien el cuello reanimándolo. El caso es que sobrevivió y gracias a eso estoy aquí."

Siguiendo el desarrollo de lo acontecido, José Belmonte cuenta que la escuadra alemana realizó más de 200 disparos antes de retirarse frente a la creciente actividad de las baterías antiaéreas costeras republicanas. 

El ataque se saldó con 19 muertos, 55 heridos y 35 edificios destruidos. Pero recientes investigaciones sitúan en 31 el número de muertos.






jueves, 8 de junio de 2023

Secuencias de entrenamiento futbolísticas para los equipos de fútbol del Barrio Alto de Almería.

Esta noche no he podido dormir hasta intentar al menos escribir unas secuencias de talento barrioaltero para obtener un pleno en la imaginaria quiniela de las ecuaciones.

Es bastante improbable que los futbolistas entiendan a lo que me refiero. El primer escollo para el entendimiento que se encuentra cualquier futbolista barrioaltero, radica en carecer de los conceptos sobre entrenamiento y rutinas medianamente cercanas al ex futbolista inglés Berkham, que fue campeón de Cross antes que futbolista.

También a Roberto Carlos, esprinter especialista en carreras de velocidad, un ejemplo de futbolistas que se entrenan a sí mismos.

Hoy los grandes jugadores de fútbol son atletas cuya base para jugar al fútbol es el atletismo porque sabe que tiene que correr buscando el balón para generar posibilidades de gol. 

Conoce que el juego se limita a un grupo de jugadores que corren detrás de la pelota con el objetivo de meterla entre tres palotes. 

Álvaro Arbeloa, ex futbolista Campeón del mundo con la Selección Española dice: "Cuando era futbolista ir a 4:30 por kilómetro era la leche. Ahora para mí es ir al trote porque tengo 1hora 17 minutos en medio maratón que equivale a correr a 3:45 minutos por kilómetro de media sobre una distancia de 21,097 kilómetros." 

Así que por mucho que los preparadores físicos han estudiado "muncho" para sacarse titulitos, la verdadera universidad es subir y bajar montañas corriendo cada día como lo hice yo. 

Lo más parecido a un preparador físico que ha estudiado "muncho" es un peón de tráfico poniendo conos limitadores. Incluso la mayoría de las veces ignoro por qué pierden el tiempo de esta forma en vez de dedicarse a entrenar al personal.

Los conos se ponen para señalar un punto límite de un ejercicio de Circuitos Oregón, que fueron creados por la universidad de Oregón en los años 60 y que algunos espabilados les cambia el nombre cuando los adaptan al fútbol. 

Tuve un debate con una ex estrella de basket español. Se trataba de identificar los entrenamientos que pertenecen al atletismo adaptados a la mayoría de los deportes incluido el fútbol, con mayor o menor éxito.

El Fartlek, las series, los intervalos, los monitores de frecuencia cardiaca, materiales como el tartán para fabricar zapatillas de correr, botas de fútbol o las famosas zapatillas de basket Air Jordan, cuya historia se remonta muchos años antes, cuando Bill Bowerman, entrenador de la universidad de Oregón que fundó Niké, las fabricó a mano en su taller para el malogrado Lafontaine.

Incluso los materiales de las prendas deportivas que también usa la NASA se emplean en otros deportes procedentes del atletismo. No hay calzado deportivo que no use tartán o la famosa suela EVA, ni hay marca que no use en sus prendas materiales para absorber la humedad del cuerpo transpirable. 

Los entrenamientos en el fútbol son los mismos que en atletismo: 

1) Frecuencia cardíaca suave. 
2) Frecuencia cardíaca aeróbica.
3) Frecuencia cardíaca aeróbica dura. 
4) Frecuencia cardíaca anaeróbica.
5) Frecuencia cardíaca de Línea Roja.

Excepto que en el fútbol confunden la frecuencia cardíaca anaeróbica con la aeróbica dura y provoca que muchos equipos limiten su nivel evolución o  fracasen en su intento de no quemar su condición física a lo largo de los partidos.

Al conocer profundamente el mundo de los entrenamientos y los sistemas,  tengo clarísimo los niveles que he creado para no perderme en las mentiras que otros me cuenten.

Mientras otros se sentaban en un pupitre yo subía y bajaba corriendo las montañas de tres mil metros a ritmos estratosféricos cercanos a los dos minutos por kilómetro.

Como le dije a una amiga que es pupila mía: "Yo no he estudiado en la universidad. Yo he terminado de trabajar en la obra en la montaña, he llegado a casa, me he puesto los calzones y las zapatillas, y he vuelto a subir a la montaña corriendo. Tras dos horas entrenando 25-30 kilómetros, he bajado al pueblo corriendo a toda leche, me he duchado y después me ido al bar a tomarme una cerveza."


lunes, 5 de junio de 2023

Detalles históricos del club Plus Ultra CF del Barrio Alto de Almería

Cuando la inquietud me invade, me da por mirar ciertas cosas y las busco hasta tener una respuesta personal, propia, única, sin hacer caso a los adornos que pongan en mi objetivo.

Los clubes que más sonaban en el entorno de mi niñez en el Barrio Alto fueron el Plus Ultra y el Hispania. También el Iberia, pero me temo que este equipo es de fuera y se ha mezclado con los recuerdos que puedo recordar.

Hablando de los aclamados clubes barrioalteros, llevado por la curiosidad, leo que el histórico Plus Ultra CF fue creado diez años antes de que yo naciera, en 1951.

Cuenta el periódico que fue en el bar Puerto Banderas situado en la esquina de la calle Murcia, cuando los niños Carlos Ruiz, Gabriel Carrasco, Juan Plaza ‘Nito’ y José Domínguez decidieron ser futbolistas y hacer un club.

Enlace al artículo de Carlos Miralles:

No sé si la calle Murcia formaba parte del Barrio Alto entonces, seguramente los chavales sí porque vivían en los alrededores de la Rambla. Así que esto se vuelve apasionante por momentos.

Cuenta que el nombre se lo puso el chaval Gabriel Carrasco cuando dijo, “el más lejos es el Plus Ultra”. Dice el periodista que ha escrito el artículo que literalmente quiere decir “No existe tierra más allá”, y que la frase fue utilizada para marcar el límite del mundo por Finisterre, por parte de los romanos, claro. 

Carlos Ruiz, otro chaval, le respondió a su amigo “Así se llamará”, y puntualiza que lo cuenta Manuel Ibáñez Nieto, el mítico jugador que defendió la camiseta del club durante larguísimos catorce años. Toda una vida.

No sé si saben que yo he escrito novelas de contenido mitológico griego. No me sonaba que Plus Ultra tuviera nada que ver con los límites del Imperio Romano sobre Finisterre, en legua gallega Fisterra.

Así que para darle aún más profundidad al significado de la frase Plus Ultra que acuñaron también los romanos, les diré que literalmente significa 'No más allá', que tiene su origen en la expresión que Hércules grabó en los montes Kalpe y Abyla cuando los separó creando el Estrecho de Gibraltar, "Non plus ultra", una forma de indicar que "no había tierra más allá", y que "ahí terminaba el mundo conocido."

Esto me hace pensar que el chaval Gabriel Carrasco había leído parte de las leyendas de Hércules y se le quedó grabada esa frase al punto de usarla cuando tuvo la oportunidad de ponerle un nombre al club que querían crear. Así que la frase para mí está diciendo "Lo más lejos", en referencia a que es lo más lejos que se puede llegar.

O sea que Plus Ultra hace referencia al Mar de Alborán, al Estrecho de Gibraltar que se extiende incluso más allá de las Columnas de Hércules.

Leo que el Plus Ultra CF nunca dejó de ser un club de categoría de aficionados, que estuvo en tercera división y no duró mucho. Y he leído el capítulo de cesión de jugadores al Polideportivo Almería cuando estuvo en primera división.

Como especialista personal en entreno de "alta intensidad" (he aprendido que entienden mejor así que cuando digo alto nivel anaeróbico), expongo que si un club tiene dinero para hacerse cargo de los gastos de su equipo y pagar a sus jugadores un sueldo digno, con los conocimientos que yo poseo gana hasta la UEFA.

Me hace gracia que he buscado el campo de fútbol Las Chocillas en Google Maps y me sale un edificio de un territorio por encima del barrio de Los Molinos y las instalaciones que se ven son las de Los Molinos también. 

Qué cosas!🤣




domingo, 4 de junio de 2023

La sociología de los clubes de fútbol del Barrio Alto de Almería

Durante mis viajes a través de más de cuarenta años, una de las ciencias en las que me hice experto sin saberlo es la sociología.

Sociología es la capacidad de analizar lo que ocurre o ha ocurrido en una sociedad. Una sociedad puede ser una ciudad, un pueblo, un barrio o un club de fútbol o de otro deporte donde exista disciplina, compromiso, permanencia, profundidad y gusto. La sociología también es una actitud de conciencia crítica frente a la sociedad.

En el Barrio Alto pues era obligado por conciencia social y identidad propia fundar sociedades deportivas a través de sus habitantes. Los clubes de fútbol son grandes reclamos sociales para vecinos y amigos, y llenan los vacíos de la vida a través de ilusiones cargadas de sueños.

Yo mismo tuve un club de fútbol en la ciudad donde fui a vivir tras abandonar el Barrio Alto. Lo digo con propiedad de conocimiento cuando expongo que no esperaba tener éxito. Creo que tenía 13 años y eramos unos amigos que queríamos jugar al fútbol porque nadie se ocupaba de nosotros. 

La creación cayó en mí y lo primero que hicimos fue irnos al mercadillo donde encontramos justo diez camisetas celestes con rallas blancas. Algunas con pequeños agujeros sin importancia que el hombre nos vendió por 300 pesetas. A 30 pesetas cada una que nos la dejó cuando le contamos que era para nuestro equipo de fútbol.

Qué suerte tuvimos!. Increíble!. Ya teníamos camisetas. Ahora faltaba coser los números. No fue difícil conseguirlos así que tuve trabajo para coserlos en las camisetas. Menos mal que tenía experiencia de diseñar y coser mis máscaras imitando a mis ídolos de la lucha libre del cine mexicano de la época.

Cualquiera que haya estado en un club o lo haya fundado, conoce muy bien que son verdaderos activos de la sociedad donde se crea, se mueve y compite. 

Yo no esperaba tener éxito porque al principio éramos unos pocos de amigos, pero se corrió la voz y tuve que dejar entrar, como jugadores, a casi veinte chavales del barrio. Y a nuestros partidos acudían otros veinte chavales más.

Teníamos un campo de fútbol cercano y cuando no había equipo con quien enfrentarnos jugábamos entre nosotros. Los activos que se crearon con mi club provocó que algunos chavales no fueran a robar, ni estuvieran envueltos en peleas callejeras o en sucesos varios que ponían los pelos de punta. 

Viene a ser lo mismo que los clubes del Barrio Alto, sociedades deportivas activas en la memoria popular de las que personalmente desconocía su existencia histórica. 

Ibáñez Nieto ex futbolista durante catorce temporadas del Plus Ultra CF, cuenta que a finales de los años 50 el Barrio Alto almeriense presumía de grandes equipos de fútbol como el Betis y el San Lorenzo, que dieron muchas satisfacciones a los aficionados barrioalteros. 

Y en los años venideros fueron sumándose nombres míticos como CD San José, CD San Pedro, La llave, CD Barrio Alto, Altamira, Plus Ultra CF, Oriente, San Lucas, etcétera. Cuánta belleza y iniciativas!!.

No sé si me olvido de algún club pero toda estas historias vienen a demostrar que el Barrio Alto estuvo vivo y tuvo un montón de corazones que palpitaron defendiendo unos colores y unas señas de identidad propias.

También corren de voz en voz leyendas de grandes jugadores barrioalteros que estuvieron en la élite con distinta fortuna pero que en el Barrio Alto son ídolos locales inolvidables por causas y razones poderosas que desconozco y respeto. 

Yo no sigo ni veo fútbol. Pero asesoro "un poquito" a un club de balonmano femenino de la máxima categoría nacional que acaba de proclamarse Campeón de Liga por primera vez en su historia. Conste que soy independiente, no estoy en el club ni en ningún club.

Acabo de mirar la clasificación de primera división y ver que el Almería está luchando por no descender. 

Con lo fácil que es entrenar bien. 
Es en serio?. Con todo el dinero invertido por el dueño es incapaz de estar en los puestos de arriba y ganar por lo menos la UEFA?.

Cuántos barrioalteros hay ahora mismo en el Almería?.





CD Barrio Alto. Temporada 1967/68. Subcampeón juvenil de Almería.





viernes, 2 de junio de 2023

Un plato de lentejas del Barrio Alto de Almería

Cuando reflexiono de la vida se expone todo mi conocimiento y la inmensidad. Una vez que estuve jugando al dominó en el bar de Pío de Regiones, que es primo del bar Pío de calle Verbena, hubo alguien que le dije que yo había nacido aquí. Pero esta persona de Regiones subrayó que no aquí sino en el Barrio Alto. Es decir que uno es del barrio donde nace según la persona con la que habla.

El día que supe lo de la huida por la carretera de Almería de miles de personas que fueron bombardeadas  durante la Guerra por la marina alemana y la aviación italiana, también supe lo del bombardeo a Almería en 1937, pocas semanas después del desastre de Guernica, puesto que los alemanes estaban probando las primeras armas convencionales de la Historia en territorio subversivo español.

Sobre la huida por la carretera de Almería de miles de personas, a aquellos que conseguían llegar a Almería esquivando la muerte, los almerienses les daban de comer lentejas. Me lo contó un huido con su familia que llegó a Almería siendo un niño pequeño, que les dieron cobijo en el Barrio Alto. 

Un servidor no es creyente de ninguna secta religiosa pero esto no quiere decir que se deba eliminar las creencias de quien por motivos de crisis existencial, necesita creer y agarrarse a algo que le sujete a la vida.

A veces hago un repaso de la existencia y nunca me lío, lo tengo clarísimo. El ser humano pasó de ser nómada a establecerse en un lugar fijo. Así nacieron las primeras ciudades de la humanidad, Uruk, Ur, Jericó, los Millares, etcétera. Establecerse dio lugar a la crisis existencial que creó las primeras religiones, y en Almería se creó un barrio en las afueras, en la confluencia de las ramblas, y lo llamaron Barrio Alto. Y allí pusieron la primera piedra para el templo de San José.

Las religiones pues, fueron las mejores formas de cohesión para tener una familia unida, un barrio unido, una ciudad unida, una nación unida, todo a través de creencias divinas que sustituyen la falta de información sobre la procedencia humana.

Si el Barrio Alto existe es porque la religión también lo unió. Una pequeña ciudad dentro de un círculo de pequeñas ciudades que forman una metrópoli. Y cada una diferente con un ritmo de vida también diferente.

Por eso me dicen "Tú de aquí no. Tú de allí", y no hay más que hablar. Suena igual a algunos escritores que me dicen que mi frase está mal construida. Les ha dolido bien y mucho cuando les he replicado que los escritores iberoamericanos ganan premios Nobel escribiendo un español incorrecto. 

Por el Barrio Alto somos incorrectos hablando y más con los dejes y las terminaciones almerienses. Son incorreciones y no nos da la gana cambiar porque es nuestro lenguaje diario y nuestra seña de identidad.

Con la religión y la ciencia pasa lo mismo. La religión es lo incorrecto y cada cual cree porque necesita creer, aunque le digan que estamos hechos por átomos de Carbono cuya composición subatómica es inmortal.

La guerra son incorreciones y todo lo contrario lo representa un simple plato de lentejas almeriense en un hogar acogedor del Barrio Alto, lejos de generales sedientos de sangre probando contra la indefensa población las primeras armas convencionales de la Historia.




Os pongo aquí el enlace por si queréis cocinar este plato almeriense 




sábado, 6 de mayo de 2023

Una cosa que no le deseo a ningún sufrido barrioaltero es quedarse sin hogar. Barrio Alto de Almería.

Una cosa que no le deseo a ningún sufrido barrioaltero es quedarse sin hogar. Los que hemos vivido la mugre y la suciedad en el Barrio Alto sabemos muy bien a qué nos referimos. Hemos visto pobreza de verdad. Podredumbre a mansalva. Olores de mierda bloqueada de retretes que no tenían salida a ninguna parte. Gitanos en la más estricta miseria.

Muchos sacamos pecho por haber nacido en el barrio. Pero también otros muchos tuvieron que emigrar para no regresar nunca más. Quien piensa que no lo obligarán a marcharse no sabe lo que dice. Una vez que ves dificultades en tener trabajo para mantener tu familia, tu ritmo de vida, tus retos, y sobretodo tener una hogar, si no te dejan ni puedes, tendrás que irte como han hecho muchos almerienses.

Porque si no tienes un hogar no tienes nada. Quien puede pagarse una casa es porque le dan oportunidades. Si no te dan oportunidades no podrás tener nunca una casa. Muchos almerienses se marcharon a Alemania y no volvieron ni volverán. La mayoría marcharon a Cataluña, de la que hablan mal, pero allí sí tuvieron oportunidades para criar hijos y tener un hogar, incluso para cambiar de hogar cada ciertos años.

Algunos nacidos en el Barrio Alto habrán pasado por la diáspora del sistema que muchos defienden. Pero que nadie se engañe: 

1) En primer lugar siguen estando los señoritos, que suelen vivir del dinero público en casas señoriales.

2) En segundo lugar siguen estando los que trabajan para los señoritos, los que tienen oportunidades de trabajo. Estos cobran de los que les pagan.

3) Aquellos que los señoritos han bloqueado para que no tengan oportunidades de trabajo ni de una vida digna, si no trabajan no cobran, y a lo mejor tienen suerte si les pagan pensiones miserables, porque si no les pagan ni el bote, vive en la más completa miseria.

Por tanto, los rebeldes y opuestos al sistema se ven obligados a emigrar sea por la causa que fuere. Lo peor de emigrar es que no tienes un hogar donde vivir. Si acaso la suerte de un familiar que pasó por lo mismo y ahora te deja sitio en el hogar donde vive hasta que logres sobreponerte y tener el tuyo propio.

Tengo la experiencia de haber abandonado mi hogar en el Barrio Alto. Fui a parar con mi abuela en una casa que no era suya sino de su hijo mayor y cuyo propietario era el ayuntamiento. Allí vivimos diez personas unos cuantos años en dos cuartos y un salón, con más suerte que algunos barrioalteros que en su casa cueva metían a veinte personas.

Tal como se está poniendo el tema de la vivienda, no es de extrañar que en el Barrio Alto ya estén los fondos buitres haciendo cuentas con las casas miserables derribadas y las que piensan derribar. Todo ello con el beneplácito de los politicos almerienses que se frotan las manos para percibir honores.

En el hogar donde yo vivo, una casa nueva que me dieron antes de derribar la parte proporcional de las viviendas donde he residido desde los tiempos del franquismo, vivo solo desde que murieron mis padres. 

Lo único que me pone en guardia son algunas personas busconas pretenden entrar en mi hogar para hacerse dueños de mi recinto privado.

Algunos que lean este relato habrán oído que me dediqué a vivir mi propia aventura como aventurero. Es decir, que he vivido en una tienda de campaña durante décadas allá por donde he pasado. 

Les aseguro que nadie me dejó entrar en su casa para dejarme vivir allí, excepto tres personas en más de cuarenta años.

Hace cinco años en medio de burlas propias de gente casada, por ser soltero y encantarme vivir en mi casa sin nadie con quien discutir, un vecino intentó endosarme a su hermana para que viviese conmigo. Por supuesto yo no dejo entrar a nadie en mi hogar.

Pero hace poco me encontré con sus dos hermanas en el supermercado, y cuando salí, la que tiene interés en entrar en mi casa, me iba siguiendo por detrás. 

Por experiencia sé que nunca camino solo por la calle aunque esté desierta. Siempre aparece de la nada una mujer que se pega a mis pasos como una fantasma empeñada en caminar cerca de alguien y no ir sola. 

La cara que ponen cuando me quedo parado esperando que se vayan es de soberbia y rabia. 

Por eso cuando vi a esta mujer que me seguía, detuve mi marcha hasta que ella pasara y se fuera. En el siguiente paso de cebra se fue a la acera de enfrente y una vez cruzado el cruce de la avenida, la mujer iba a mi par por la otra acera, a pesar de que yo ni la miraba y nunca he tenido interés en ella.

En la esquina de nuestra calle crucé a la acera donde estaba ella para llegar hacia mi hogar. Se hizo coincidir y yo entonces me paré a hablar con alguien hasta que se alejara. Porque yo vivo en un edificio a mitad de la calle y ella vive en otro al final de la misma calle, seguramente con la madre o miembros de su familia.

Yo tuve que abandonar Almería con lo puesto. A qué manos fue a parar mi casa en el Barrio Alto no me importa pero espero que cayese en manos de gente necesitada. 

Viví los años ochenta, como muchos de nosotros, con cientos de personas drogándose en las calles, ocurrió en el barrio que gente se murió por sobredosis.

Por eso me alejé de mi cuarto en el barrio donde residía, que era como las casas más pobres del Barrio Alto, entre quince o veinte metros cuadrados, y me dediqué a vivir en una tienda de campaña en las playas lejos de todo.

Sin ir más lejos, para quienes no lo entiendan, lean esto: 

"Artículo 14 de la Constitución española: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.         

Soy un excluido como muchos barrioalteros que han tenido que emigrar. Nunca he tenido oportunidades de trabajo, pero estoy contento de no haber tenido un trabajo de mierda a mil euros mensuales doce horas al día.

Que mi casa nueva ahora sea objetivo de gente buscona, da una idea de quiénes son aquellas personas interesadas que nunca me ofrecieron un hogar donde vivir, que ahora pretenden entrar en mi hogar como "familiares." 

En mi hogar solo entra quien yo diga y siempre cuando el único beneficiario sea yo. Con esto lo digo todo.

¡Barrioalteros, cuidad de vuestro hogar!.

Una cosa que no le deseo a ningún sufrido barrioaltero es quedarse sin hogar. Barrio Alto de Almería.

El Barrio Alto de Almería



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martes, 21 de marzo de 2023

La playa de los barrioalteros es tan grande como una balsa en campos a pleno Sol

No tengo ni idea cuál era la playa donde se bañaban en verano los barrioalteros.

Tengo fotos siendo un bebé en la playa del Club de Baño, la que se llega por el entonces muro del ferrocarril y pasar por debajo del cable inglés al principio de la avenida Cabo de Gata. Esa sería la primera playa de la niñez.

Supongo que es la playa de las Almadrabillas. Y supongo que es el Club de Mar porque se ve una especie de muro cercano de fondo en mis fotografías.

Quizás era la playa de los barrioalteros porque en una foto familiar está Manolo, mi primo mayor, y una señora con gafas a la moda preciosas, de diseño de la época, con sus tres hijos, siendo yo un bebé.

O sea que esa familia y nosotros fuimos amigos mientras yo era hijo único durante unos años. No recuerdo quienes son pero íbamos juntos a la playa en aquellos autobúses de Circunvalación que parecían guaguas, que en verano iban tan abarrotados de regreso a casa que teníamos que volvernos de la playa andando.

A veces parabamos un coche de caballos que por casualidad iba vacío subiendo por la Carretera de Ronda.

Hubo una época que iba con mi padre casi todos los días, en invierno y verano con la moto Bultaco a la playa del Río donde buceaba. 

Me hacía correr unos entrenamientos muy fuertes en la playa sin tener en cuenta que era un niño pequeño de cinco o seis años, bastante frágil para ese tipo de pruebas atléticas sobre la arena.

Una vez me provocó unas agujetas tan grandes que no pude ir a la escuela durante más de una semana porque no podía andar.

Como almerienses la playa forma parte de nuestra cultura y pensamiento. Además, recuerdo ir con chavales que olvidé sus nombres a dar un garbeo de golfos por los carriles y veredas de los extensos campos que rodeaban entonces Regiones y que llegaban hasta Los Molinos y puede que hasta El Alquián y La Cañada, para  bañarnos en alguna alberca que de niño llamábamos balsas. 

Sinceramente nunca nos salió nadie que nos impidiera tales libertades y tampoco que saliéramos huyendo en estampida. Sí recuerdo tendernos bajo una higuera tras un buen y fenomenal baño en calzoncillos.

Cuando dejé de ir a la plaza Mula a jugar al fútbol, pasaba el santo día en la playa hasta que se hacía de noche, durante todo el año, en invierno y en verano en las Conchas, que ahora se denomina playa del Zapillo también.

Nunca coincidí en ninguna playa con amigos del Barrio Alto, ni siquiera con algún vecino, lo que me hace pensar que la mayoría de los barrioalteros son marineros de tierra, descendientes de campesinos y agricultores, tripulantes de secano, de tierra adentro, de albercas o balsas.

La primera playa a la que fui siendo un crío pues la de las Almadrabillas. Después la playa del Río más allá de la Térmica, la de San Miguel y por último la de las Conchas. 

Por cierto, nunca necesité aprender a nadar. Sabía nadar. Lo único que hacía mi viejo cuando nadaba era mantenerme alrededor suya.

Sin embargo mi madre no se acercaba nunca al agua ni a remojarse. Creo que tenemos muchas madres que tienen pánico al agua sin haber visto la película "Tiburón." 

Imagino una mujer con hermanos bastante bestias que en sus juegos playeros solían ser bastante brutos, cogiéndolas de las piernas y los brazos para arrojarlas al agua haciéndoles ahogaíllas, asustándolas con la cabeza bajo la superficie hasta que tragaran el líquido elemento salado y desagradable, forma de meter miedo escénico para siempre.

Recuerdo los chavales almerienses con la historia del supuesto pulpo gigante de la playa de la Térmica, en cuyo recinto estuve no pocas veces observando la expulsión del agua caliente que salía por las tuberías de retorno al mar. Yo nunca vi ningún pulpo gigante.

He encontrado esta mañana en Ideal este artículo sobre cuál es la playa de los almerienses en la actualidad. No he encontrado ningún artículo datado en  los años 50, 60 y 70 del siglo XX. 


Qué buenos recuerdos ser un sireno todo el año. Después fuí sireno durante treinta años en una playa lejana lejos de Almería.



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viernes, 20 de enero de 2023

La importancia de los Circuitos Oregón en el futbolista del Barrio Alto de Almería

Esto es un ejemplo de tabla semanal de entrenamiento para el fútbol del Barrio Alto donde hay que poner los puntos claves.

Voy a entrar de lleno en la ejecución de los circuitos de entrenamiento Oregón. Se llaman Circuitos Oregón porque fue donde se diseñó y se ejecutó su uso entre los atletas de dicha universidad.

Los circuitos que existen en el fútbol son adaptaciones, algunas mejores y otras peores. Lo que a mí me saca de quicio es el empleo de pesas y otras cargas que provocan sobrecargas, que están bien para los culturistas, pero no para el fútbol donde hay que correr mucho con el balón y sin el balón.

Son ejercicios donde de hecho se trabaja la habilidad y la rapidez sorteando todo tipo obstáculos que también llevan incluido técnicas de carrera.

En los circuitos no se trabaja la Anaerobia (la intensidad) sino la Aerobia pura y dura. O sea que son ejercicios aeróbicos duros.

Como el teatro de operaciones es todo el campo de fútbol, hay que saber diseñar ejercicios a lo largo del campo a dos bandas, una de ida y otra de vuelta, para que los jugadores vayan circulando a lo largo de los distintos obstáculos colocados como una rueda circular.

Yo siempre digo que "si quieres que tus jugadores tengan puntería endiablada, tienes que realizar muchos disparos a puerta" para que los porteros se entrenen en el cara a cara con los jugadores.

Esto os lo dejo dibujado en el gráfico del final.

La importancia de los circuitos y las rutinas que se emplean es primordial. No se puede estar todos los días machacando y los circuitos Oregón son una forma de preparar el cuerpo de los jugadores para los entrenos con ejercicios en los niveles máximos de los atletas. Si eres un entrenador o preparador físico y no ves a los jugadores de fútbol como atletas, más te vale que cuelgues tu título universitario en el rollo de papel higiénico del baño.

Los circuitos Oregón se realizan los lunes y miércoles, mañana y tarde, sin repetir los mismos diseños. Los viernes, días de prepartido, no interesa que sean muy duros ni medir los tiempos, y vienen bien muchos rondos.

Un ejemplo de entreno de circuito Oregón, por un lado a lo largo del campo de portería a portería y la vuelta por el otro sería:

Ida: 50 metros corriendo en técnica de carrera, que es básicamente elevando las rodillas hasta la mitad del campo.

Enseguida unas cuantas vallas a la altura de la espinilla que el jugador tiene que saltar mezcladas con otras más altas que tiene que pasar por abajo.

Lo siguiente es que tiene un balones preparados para ejecutar varios tiros veloces a puerta contra el portero y hacer un sprint de 30 metros por el otro lado del campo al siguiente obstáculo.

Vuelta: Ejecución en escalera de suelo, dribles, etcétera, es lo que se pueden incluir en la vuelta para al final tirar varios tiros a puerta desde fuera del área. Y vuelta a empezar con la ida.

Le puedes poner todos los obstáculos que se te ocurran y siempre estarán bien entrenando en ida y vuelta todos los jugadores de forma individual.

Incluso puedes crear dos circuitos paralelos de ida y otros de vuelta para comparar las habilidades entre jugadores.

Un dato muy importante en los entrenamientos son los tiempos de ejecución de los ejercicios. Pregúntese cuánto tiempo dura un partido?.

Si los futbolistas profesionales entrenan a lo largo del día de 6-8 horas mañana y tarde, no hay que tener prisas y cortar las ejecuciones de los ejercicios a los veinte minutos porque quiere meter otros. 

Esto no está bien porque lo que ocurre es que los jugadores no terminan de entrenar con perseverancia y meter cada quince minutos un ejercicio nuevo sin dar como mínimo una hora y media para una buena y eficaz asimilación de los jugadores teniendo en cuenta que se dispone de mucho tiempo para trabajar la perseverancia.

Cuando se diseñan ejercicios hay que saber que tiempo de ejecución ponerle. Los partidos de fútbol duran (45+45=90 minutos). Si se dispone de un montón de horas de entrenamiento, cortar los ejercicios de sopetón debería ser delitoo. Cuando se diseñan una serie de ejercicios complejos lo más importante es el tiempo de ejecución total equivalente a un partido de fútbol.

Ser un preparador físico de élite no es cogerle gusto al hecho de colocar conos de forma indiscriminada según se antoja. Para eso mejor te hubieras preparado para guardia civil de tráfico porque te has confundido de profesión.

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El Barrio Alto de Almería


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domingo, 8 de enero de 2023

El enfrentamiento a pedradas entre chavales del Barrio Alto de Almería

La Gran Guerra a pedradas entre chavales del Barrio Alto ocurrió a principios de los años 70.

No recuerdo que hubiese ocurrido en otra ocasión. Solo recuerdo esta guerra que se desarrolló durante quince o veinte minutos entre niños del barrio, involucrando a chavales de calle Martínez más allá de la huerta contra nosotros de los alrededores de la plaza Hornero, (involucrados de calle Olmo, Verbena, Leganitos, Molino, Béjar, Infante, Pancho, etcétera).

Estábamos en calle Redondo, en la esquina de la casa de Remedios Sorroche, a cinco metros de mi casa. Jugábamos a las cánicas o a los trompos en esa esquina que siempre daba el Sol.

En calle Leganitos vivían amigos míos pero también vivían algunos niños que nunca se juntaron con nosotros ni estaban en nuestro círculo de amigos.

Más allá de la huerta ocurría lo mismo. Habían niños que nunca fueron amigos nuestros, otros sí. 

Algunos niños se juntaban con vecinos míos que no eran amigos y viceversa. Como ellos eran los malos los de mi bando eran los buenos y no había nada que discutir.

Los  niños que estaban conmigo en calle Redondo a cinco metros de mi casa creo que eran los hermanos Sevilla que jugábamos en su misma puerta, mis vecinos Manolo Álvarez y Rosendo Quero, el Pepe de la Huerta, el Paco de calle Leganitos y algún niño más de calle Olmo y calle Pescadores. 

Jugábamos a los trompos o a las cánicas cuando vimos unos niños del vecindario que se nos quedaron mirando hasta que se perdieron por la esquina de calle Leganitos. 

No se fueron. Se repartieron entre la esquina de la huerta y la esquina de calle Olmo para tirarnos piedras.

Sea como fuere se lio la guerra sin que ni una sola vecina se asomase a la puerta de su casa para ver qué ocurría. 

Estuvimos de escaramuzas por las calles bastante rato. Nosotros estábamos muy curtidos en tirar piedras y hicimos retroceder al otro bando hasta la zona de las cuadras.

Que las piedras volaban y algunos niños recibían buenas pedradas en las piernas no era motivo para que terminase aquella guerra de escaramuzas. 

Cuando llovían piedras retrocedíamos a otra esquina y a veces pasaba por delante un kamikaze y recibía una buena pedrada en las piernas.

Lo que me dejó pensativo es que con el ruido de las piedras en las paredes y la guerra entre ambos bandos no asomase la cabeza ni una sola vecina. Ni para regañarnos ni para acabar con la contienda que teníamos montada. Ni una sola nariz asomó en ninguna calle.

Por calle Martínez hacia calle Molino habíamos hecho huir a unos cuantos chavales que se dieron la vuelta por la esquina de las cuadras de calle Olmo y por ahí volaban los aluviones de piedras.

Nos hicieron retroceder a calle Martínez por calle Leganitos y Redondo y la guerra continuó un buen rato hasta que tomé la decisión drástica de dejar de apuntar al grupo para hacerlo a un solo individuo.

Hasta entonces había tirado piedras a lo loco como hacemos todos, sin objetivo claro y al azar, piedras que volaban o rodaban y daban en las piernas con suerte o eran esquivadas.

Mi objetivo fue un niño que creo que vivía por la plaza Béjar. Asomaba su cabezón por la esquina de Leganitos tirando piedras hacia mi casa en cuya puerta me escondía yo y sus pedradas llegaban hasta la plaza Hornero.

Calculé su movimiento, el tiempo que asomaba la cabeza para tirarnos piedras, apunté y lancé la piedra bien alta con curvatura hiperbólica y no con fuerza y directa. 

El chaval no la vio llegar por encima de su cabeza y le impactó de lleno en toda su cocorota con toda la fuerza de la gravedad. 

El niño se puso a llorar, enseguida la pandilla dejó de tirar piedras, le protegieron y se lo llevaron para casa. Se acabó la guerra.

Desaparecieron todos de la calle. Una hora después, la madre, que venía de casa en casa en busca de  quién le había tirado la piedra a su hijo, se presentó en mi casa arrastrando a los otros niños y sus madres.

Mi madre me llamó asustada y me preguntó quién había tirado la piedra al niño. Las madres me miraban todas pendientes a ver qué decía. 

La madre y el niño me miraban buscando al culpable de la pedrada y yo sabía quién le había tirado la piedra. 

Ella no le preguntó a su hijo ni a su pandilla el motivo para empezar una guerra a pedradas. Le eché la culpa al niño más malo de nuestra calle y a la casualidad, que el cruce de piedras provocó que una impactara en la cabeza de su hijo porque todos tirábamos piedras.

La madre del chaval se fue enfurecida. Seguro que no le preguntó a su hijo la razón por la que nos atacaron a pedradas. 

Por mí le hubiese lanzado un cohete, pero en mi casa controlaban mis materiales desde que quemé los calcetines a una prima mía con un trucaje que le hice a unas bombitas.

Que los niños nos creíamos grandes cuando éramos pequeños no me cabe duda. No le llegábamos a nuestras madres por el hombro cuando con el paso de los años a duras penas nos llegaban nuestras madres por nuestro hombro.


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domingo, 1 de enero de 2023

A los futbolistas y equipos de fútbol barrioalteros

Estas palabras van dedicadas a los futbolistas barrioalteros que quieran triunfar en la élite del fútbol para dejar sentados incluso a las grandes estrellas mundiales. 

Da igual cuál sea tu técnica ni la posición del campo que ocupes, si no estás preparado físicamente por tu propia voluntad y entrenamiento propio, no vas a llegar a nada, porque el entrenamiento estándar de los equipos en los que milites te limitará si no tomas tú mismo las riendas de tu propia perfomance y preparación física.

Para triunfar en el fútbol tienes que ser capaz de realizar (10 veces x 1.000 metros a 3 minutos por kilómetro). 

¿Por qué diez kilómetros en series de mil metros?. Porque es la distancia media aproximada que corre un futbolista en noventa minutos de un partido y con esta intensidad irás sobrado de condición física sin perder velocidad ni prestaciones aunque sea durante un partido mucho más intenso de lo previsto. Por tanto, necesitas entrenar con gran intensidad. 

Tienes que estar preparado para cumplir con tu cometido en tu zona del campo para que el contrario no te avasalle con su condición física dejando tu técnica de jugador en evidencia.

Los equipos barrioalteros de fútbol deberían experimentar técnicas de entrenamiento para que los futbolistas entrenen en la alta intensidad y equilibre a cada miembro del equipo. 

No puede ser que cada futbolista esté entrenado en una intensidad diferente que provoca desequilibrio. No es bueno que un futbolista corra a 2:45 minutos por kilómetro, aguante tres kilómetros y los otros kilómetros del partido camine por el campo de fútbol con una pájara estratosférica. 

Mucho mejor equilibrio se obtiene que los jugadores estén entrenados para correr a 3:30 minutos por kilómetro y aguanten entre 5-6 kilómetros que otros que están entrenados para correr a 4:00 minutos por kilómetro y a la media hora del partido caminen renqueantes a duras penas el resto de los noventa minutos.  Les espera ser colista y el descenso.

Para entrenar la alta capacidad y la velocidad no hay nada mejor que realizar series que circunden todo el campo de fútbol o realizar circuitos que lleven al futbolista a la extenuación tras varias repeticiones.

Por ejemplo: Si una vuelta completa al campo de fútbol son 200 metros aproximadamente, estaría bien aplicar  un tiempo de entrenamiento a realizar esta rutina específicamente de 30 a 40 vueltas completas.

Las repeticiones solo ida con o sin balón incluyendo disparos a puerta de 100 metros dan mucha velocidad a los futbolistas. 

Las repeticiones de 200 metros con o sin balón dan mucha velocidad y resistencia a los futbolistas.

Las repeticiones de ida y vuelta dos veces, de 400 metros, da a los futbolistas gran resistencia y profundidad.

Entrenando estos esprines con una recuperación siempre igual o superior al tiempo realizado en cada tirada dan mucha perfomance y capacidad física de alto nivel.

Lo lógico es realizar cada tirada de 100 metros en un tiempo máximo de 20 segundos. Las tiradas de 200 metros en un máximo de 40 segundos. Y las tiradas de 400 metros en un máximo de 1:40 minutos. 

En los 100 metros realizar entre 30 - 40 tiradas. En los 200 metros entre 20 - 30 tiradas. Y en los 400 metros entre 10-20 tiradas. 

Los intervalos de recuperación por ejemplo, si en 400 metros se obtiene 1:40 minutos, lógico es que la recuperación dure 2 minutos antes de emprender la siguiente tirada.

Cuanto más rápido vayan todos los jugadores juntos más equilibrados estarán. Si los jugadores corren dos vueltas y media alrededor del campo en un tiempo de 3:15 minutos por kilómetro, estarán corriendo a 39 segundos los doscientos metros. 

Algo muy importante son el número de kilómetros capaces de mantener el ritmo juntos sin deshacerse sin que ninguno se descuelgue, algo a tener en cuenta para conseguir un equipo potente sin importar la división en la que tu club milite.

Lograr el objetivo de que tus futbolistas sean capaces de correr 8 kilómetros juntos sin descolgarse ninguno a un ritmo de 3:15 minutos por kilómetro, demuestra la capacidad del preparador físico o el entrenador para equilibrar un equipo que terminará por romper más pronto que tarde a todos los rivales.

La pedrea del entrenamiento idóneo que logra efectos brillantes en los futbolistas está en realizar tiradas entre 20-30 veces como mínimo, ya que (25 tiradas x 400 metros = 10 kilómetros), y (30 tiradas x 200 metros = 6 kilómetros) que representan el total de la media y un parcial importante de kilómetros que corre un futbolista durante un partido de fútbol. Y siempre añadiendo un intervalo de recuperación entre 1-2 minutos.

Una vez completada las sesiones de alta intensidad, en las siguientes 48 horas los futbolistas deberían entrenar ejercicios de menor rango y pocas dificultades: carrera s continuas moderadas en grupo o pases diversos tipo circuito hasta el 70% de intensidad como máximo. 

Lo más importante de un equipo tras la perfomance y el entrenamiento de alta intensidad es entrenar los sistemas defensivos en un área usando la mitad del campo fútbol.

Esto tras dar unas vueltas de calentamiento alrededor del campo o usando los rondos y los circuitos con baja intensidad.

No importa en qué división milite tu equipo. Si no entrenas a tus jugadores y los equilibras sufrirás las consecuencias de ser entrenador o preparador físico chatarra porque el resultado de tus entrenamientos se ven en el rendimiento de tus jugadores en el campo de fútbol.

Si encima te están pagando un dineral, estás vendiendo tu ignorancia a un club que te paga por el conocimiento que no tienes, lo que tú llamas trabajo pero te lavas las manos si el club desciende porque eres un incompetente. 

Seguro que tienes un comentario de menosprecio contra el que sabe infinitamente más que tú. Si te deja en evidencia engañas a los aficionados desviando las causas del rendimiento del equipo del que eres responsable y no quieres reconocer que lo cierto es que no tienes ni puñetera idea de fútbol.

¡Anda y acuéstate!



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lunes, 26 de diciembre de 2022

La tromba del 2 de abril de 1970 en el Barrio Alto

Los barrioalteros sabemos cómo suenan las tormentas sobre el Barrio Alto. Conocemos cómo caen las trombas sobre nuestras azoteas. 

El sonido de los relámpagos retumban en nuestras calles desde los secos barrancos del sistema de sierras donde las tormentas descargan cientos de litros de agua en un torrente que arrastra fango y piedras arrasando las ramblas de Belén y Amatisteros.

Durante muchos años pensé que hubo muertos en el teatro Las Vegas, una instalación portátil ubicada en el lateral de las ramblas del Barrio Alto. Suerte que ensayaba la compañía de Carmen Morell, estrella de la empresa Gómez Cabeza.

Aquella mañana en escasas tres horas diluvió 150 litros sobre la ciudad. 

Sentido es que lo peor se vivió en la rambla de la Chanca, en la avenida del Mar. La tromba se llevó la vida de siete personas que fueron arrastradas por una riada ensordecedora llena de fango y piedras.

Leo que "una vivienda de la calle Molino del barrio Alto se derrumbó y sus inquilinos fueron salvados por una patrulla de la Guardia Civil."

La extinta Policía Armada tuvo que intervenir para socorrer a varias personas que efectuaban practicas de conducir en las autoescuelas de la rambla de Belén. Se salvaron al subirse trepando a los árboles.

La tromba empezó a descargar sobre las diez y media de la mañana y se mantuvo con fuerza hasta la una de la tarde.

Pudo haber tenido consecuencias más graves si no se hubiese evacuado a vecinos y demolido viviendas de una serie de casas no habitadas que resultaron dañadas por la riada del mes de enero ese mismo año.

Era jueves, yo tenía ocho años y mi madre no me dejó ir a la escuela. Con hiperacusia severa de nacimiento recuerdo lo fuerte de aquella tromba. Las gotas gordas sonando en el terrazo que caían en el patio inundándolo.

Vecinas y vecinos ya informaban lo que ocurría en la rambla cruzando de su casa a la casa del vecino de enfrente para dar las noticias corriendo la voz. 

El agua que corría por la puerta de nuestra casa era mucha pero teníamos escalón alto. Algunas casas del vecindario tenían escalón bajo y entrada en descenso como mi vecina Frasquita.

Las aceras más altas de la calle las tenía mi vecino de enfrente. En su esquina con la plazoleta tenía cincuenta centímetros de altura. 

En la calle Morales y Pescadores todos tenían escalón alto y la calle Olmo igual. En la plaza Hornero la gitana que hacía esquina con calle Pescadores tenía escalón bajo y entrada en descenso, pero nunca vi que la Plazoleta se inundara.

Como mucho el agua se estancaba formando un enorme barrizal. Pero si llovía demasiado se escapaba por el callejón del Pajero a la avenida de Ronda.

La calle Molino tenía aceras bastante altas sobre la pista sin asfaltar. Desde donde yo vivía se entraba en ascenso y se bajaba en descenso leve a la parte de la calle Real cerca de la rambla. Era improbable que el agua de la rambla llegase a nuestra zona del barrio.

La rambla tiene sus tres a cinco metros en según qué parte del recorrido pero vi una foto de una casa de la esquina del barrio junto a la rambla que el agua llegó un metro. 

Los barrancos torrenciales son un desencadenante del sistema de sierras entorno a Almería que actúan como un sifón que hay que respetar porque la naturaleza avisa con torrentes menores de las peores trombas con periodicidad.

No sé cómo mantienen el cauce de la rambla bajo la moderna estructura recreativa de parque jardín teatro. No vi cómo lo construían ni sé si protegerá a los vecinos colindantes de las crecidas cuando se produzcan. 

He investigado por internet las presas nuevas que han construido en la sierra para prevenir las riadas y no he visto ni detectado ninguna en el barranco del Caballar que es la zona descenso de la tromba por la avenida del Mar en la Chanca.

Las presas de contención en la sierra:

1. Dique de Amatisteros en la Loma del Alguacil. 
2. Embalse de Amatisteros II.
3. Embalse de Belén Cagüela.
4. Dique de Cuesta del Gato.
5. Presa del embalse Belén Flores.
6. Presa de la rambla del Palo.



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viernes, 23 de diciembre de 2022

Los feligreses de las tabernas del Barrio Alto de Almería


Recuerdo que cuando pasaba la brigada de la Benemérita, se escuchaban muy fuerte los cascos de los caballos y la calle se quedaba más silenciosa que un cementerio.

Algunas veces por la misma calle silenciosa tuvimos algún borracho hablando muy mal. No nos dejaban ver quién era el individuo, tal vez porque no querían que supiéramos que era alguno de los vecinos, porque se quiera o no reconocer, le daban a la mala bebida, de esas que dejan el cerebro bien frito. 

Cuando pasaba alguno, seguro que era un vecino. Mi madre cerraba la puerta de la calle que por lo general en el barrio siempre las teníamos abiertas, para que no supiéramos quién rondaba borracho a horas intempestivas. 

Mi madre tocaba por dentro la puerta de nuestra casa gritando que se alejara y corriese el aire porque no quería que escucháramos lo que el individuo decía.

Algunos en el Barrio Alto hemos vivido encuentros desagradables con personas con el cerebro totalmente turbio por beber la bebida y el vino rancio y barato de las tabernas. También probable que hemos sufrido la violencia que ejercen este tipo de personas.  

Que las tabernas estaban muy bien y han pasado a la leyenda, pues sí. Pero no te cuentan las historias de los feligreses que han acabado sin cerebro violentando y dando disgustos a su mujer y a sus hijos.

He conocido borrachos alcoholizados con un temperamento amable que se sonríen cuando la mujer les regaña y lo que hacen es reírse y irse a la cama a dormir la mona sin ningún tipo de acto violento ni discusión. 

Contrasta con los borrachos ruínes que ocultan tras la máscara del alcohol una persona de la peor calaña y que además de sádicos son autodestructivos.

Las tabernas del barrio tenían a mi modo de ver tres tipos de feligreses:

1. El que iba a tomarse unas copas con los amigos jugando a los naipes, al dominó o a ver el fútbol.

2. El alcohólico sonriente y amable que le gustaba darle al vino, ese que siempre lo veías alegre y sonriente y nunca creaba problemas.

3. El individuo alcoholizado, sádico y violento, que oculta tras la máscara del alcohol un ser de lo más miserable. Su ira se desata y no la puede ocultar cuando bebe y la usa a través de la violencia contra las personas de su entorno sintiéndose poderoso, dominante y superior.

Así que cuando estas cosas sucedían en nuestro entorno cercano, mi madre por ejemplo cerraba la puerta para que no viésemos lo que pasaba en casa de algún vecino que nublado por la bebida aporreaba puertas y ventanas y le pegaba a la mujer.

Estos malnacidos nunca tienen reparación y puedo contar que un día llegaron de viaje dos hermanos de mi madre y mi tía casada con uno de ellos.

Ellos vivieron hasta el año sesenta en el arco de Regiones que se ve al otro lado de la plaza Horneros en la carretera de Ronda hasta que emigraron a Málaga. 

Uno de ellos era un individuo que conocía todas las tabernas del Barrio Alto y las de Almería y tenía el cerebro totalmente refrito por el alcoholismo más desagradable.
 
Llegó a ser torero novillero, fracasado. Camarero de profesión me contaban que era de lo mejor. Pero este tipo de individuos son como las personas maleantes, que solo tienen dos caras:  

1. Cuando tienen dinero.
2. Cuando no tienen dinero.

La mala gente toda igual, nunca cambian. Y lo peor es cuando ocurre en tu propia familia, y tu propio entorno padece el Síndrome de Estocolmo como una necesidad de defenderse del sufrimiento de un individuo que corrompe la propia vida.

Este personaje nunca dejó de ser feligrés de las tabernas de bebidas rancias y no sé cómo se le ocurrió al hermano mayor de mi madre traerlo a mi propia casa. 

El individuo se comportó normal sin estar bebido, lo propio de la gentuza cobarde y mezquina que no puede echarle la culpa a la bebida de sus malas acciones. Pero no tardó en irse a dar un garbeo. 

Supongo que recordando el estado en el que llegó, seguro que salió de casa para ir al centro, pasó en su caminata de ida por la "Taberna de los siete días" y después por la del "Texas" porque las conocía de otros tiempos lejanos. 

En su ronda por el centro de Almería seguro que estuvo en "El quinto toro" y otras tabernas del toreo como buen ex torero, y en otras más antes de regresar a mi casa de madrugada, aporreando la puerta totalmente borracho, pegando porrazos contra su hermano y su cuñada, armando follón y despertando a todo el vecindario.

La primera vez que veíamos eso en nuestra propia casa. 

Salíamos al pasillo asustados y mi madre nos metía en la cama. Pero nosotros teníamos miedo que le pasara algo a mi madre.

Mi padre no estaba, y de haber estado se hubiese convertido en una guerra sangrienta sin ninguna posibilidad de diálogo.

Mi tío y mi tía se vieron obligados a coger el coche de inmediato y volverse por donde habían venido esa misma madrugada por culpa del violento cabrón.

Tiempo después lo sufriríamos nosotros en nuestras carnes con creces durante años cuando nos fuimos del barrio.

Palizas y castigos diversos a altas horas de la madrugada mínimo dos veces por semana. Aquellos que nos tenían que cuidar, con Síndrome de Estocolmo,  haciéndonos creer que era muy bueno, pero tenía mala bebida. 

Las tabernas de vino rancio están bien y algunas son leyendas. Pero también tienen leyendas bien negras y muy oscuras respecto a individuos violentos en el alcoholismo con el cerebro más frito que una olla de comida quemada.

Así que perros de dos patas existían muchos en las Noches de Perros que salían de las tabernas confabulados. 

Los perros callejeros se desataban en el corazón del barrio y había que tener cuidado porque tenían el cerebro nublado por la bebida y otras sustancias.

Algunos rondaban por las azoteas provocando que los vecinos cerraran con buenas puertas los patios cuando se les escuchaba caminar entre las casas las peores noches de mal tiempo.


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martes, 20 de diciembre de 2022

La futbolista de la calle Barca del Barrio Alto de Almería

Sabéis? Hubo un tiempo que no se jugaba mucho al fútbol en la plaza Mula. No sé decir si el tiempo fue anterior o posterior a la creación del San Lucas.

Mi colegio era el Virgen del Pilar y allá iba cada mañana vestido con el uniforme colegial por carretera de Ronda que me llevaba mi madre, y comprábamos chuches en el kiosco Rogelio junto a la Cruz Roja, porque creo recordar que en ese mismo lado más arriba, había una papelería donde comprábamos libretas y bolígrafos, y ya coincidiendo con otras madres de Regiones y del Barrio Alto de la zona de la Farmacia que íbamos para arriba.

Si me lo pienso, quizás era una época que aún no estaban en el colegio ninguno de mis dos hermanos más pequeños. Íbamos y veníamos siempre por carretera de Ronda hasta que un día empezamos a bajar por calle Barca y cruzar las plazas Mula y Verbena.

Y tal vez ocurrió cuando ya mi madre me dejaba ir y venir solo del colegio, que cruzaba la calle Real por la farmacia y giraba por calle Barca que me encontré a chavales jugando al fútbol y había una niña futbolera un poco más grande que nosotros creo, que regateaba excelente y le gustaba jugar contra los niños.

Entendiendo que éramos niños y que no jugábamos a lo bestia, la niña tenía muy buena técnica y era una contrincante audaz. 

Cuando volvía de la escuela y los veía jugando, soltaba la mochila escolar de los libros en el suelo colocándolo de base de portería y jugaba con ellos al fútbol sin haber llegado antes a casa. 

Mi madre viendo que no llegaba iba sobre mis pasos a buscarme y me encontraba en la calle Barca jugando al fútbol con el uniforme sudando a chorros.

Creo que fue en la época que quitaron las clases colegiales por las tardes y extendieron el horario por las mañanas. Pronto nos quitarían la obligatoriedad del uniforme para poder acudir con nuestra propia ropa. 

Con un uniforme que sudaba obligaba a mi madre a lavarlo rápido para que estuviera seco por la mañana siguiente muy temprano.

Así que mi madre dejó de preocuparse si no llegaba a casa a la hora porque me encontraría jugando al fútbol a favor o en contra de la niña de la calle Barca y sus amigos.

La niña no vivía en calle Barca sino a dos o tres casas de la farmacia en la misma acera de calle Real. Creo que desde su casa la madre la veía jugar con los niños con ese porte parecido a un jugador del Barcelona que ahora no recuerdo el nombre porque si ella quisiera podría pasar por ser un niño y colarse en cualquier equipo masculino.

Que conste que era una chavala muy fuerte que podía darnos unos buenos puñetazos a nosotros si se le freía la sangre y podía mostrar malaleche dando patadas futboleras como cualquier niño del barrio con mal carácter y mal perder.

Los genios no son de genios sino de carácter y pueden no ser geniales.



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La aventura de ir a la playa en los años 60 en el Barrio Alto de Almería

No sé si os acordáis pero los autobuses que pasaban para ir a la playa por Carretera de Ronda, los de Circunvalación, tenían su parada frent...